Sonda Lambda

La Sonda Lambda mide el oxigeno de los gases de combustión con referencia al oxígeno atmosférico.

Sonda Lambda

Gracias a su función la unidad de control puede regular con mayor presición la cantidad de aire y combustible hasta en una relación 14,7 a 1, contribuyendo con su medición a una mejor utilización del combustible y a una combustión menos contaminante al medio ambiente gracias al control de los gases de escape que realiza.

Situada en el tubo de escape del auto se busca en su colocación la mejor posición para su funcionamiento cualquiera sea el regímen del motor. La temperatura óptima de funcionamiento de la sonda es alrededor de los 300° o más.

Un parte de la sonda Lambda siempre esta en contacto con el aire de la atmósfera (exterior al tubo de escape), mientras que otra parte de ella lo estará con los gases de escape producidos por la combustión.

Su funcionamiento se basa en dos electrodos de platino, uno en la parte en contacto con el aire y otro en contacto con los gases, separados entre sí por un electrolito de cerámica. Los iones de oxígeno son recolectados por los electrodos (recuerde que cada uno de los electrodos estarán en diferentes lugares, uno al aire atomosférico y otro a los gases de escape), creándose así una diferencia de tensión entre ambos (o una diferencia nula) consistente en una tensión de 0 a 1 volt.

Ante una diferencia de oxígeno entre ambas secciones la sonda produce una tensión eléctrica envíándola a la unidad de control, para que ésta regule la cantidad de combustible a pulverizar



Cables de la sonda Lambda

Una de las fallas más frecuente con el motor paso a paso son los daños en la punta (vástago), el cual se pega dificultando y deteniendo el correcto movimiento del motor.

Las consecuencias típicas de esto son las fallas en el motor al estar moderando, como así también dificultades en la puesta en marcha tanto sea con el motor en caliente como en frío.



Diagnóstico de la sonda Lambda

Cables de la sonda lambda

Como se puede apreciar en la imagen donde aparecen dos sondas lambda bosh, podemos identificarlas de que tipo son muy fácilmente ya que si éstas presentan un único conector hacia la unidad de control la sonda lambda carece de calefaccion, en caso contrario ésta se tratará de una sonda con calefaccion.

La diferencia entre este tipo de sondas radica en la temperatura necesaria para comenzar a generar el voltaje de referencia para la unidad de control (lo que permite variar la relacion aire-combustible logrando una mejor economia).

Mientras que las que no poseen calefaccion su funcionento comienza a partir de los 300°C las sondas con calefaccion reciben corriente en la resistencia interna de la sonda inmediatamente en cuanto ponemos contacto con la llave del vehículo. Esto permite que la parte del sensor adquiera temperatura y comienze a funcionar rápidamente luego de la puesta en marcha del motor.

Un aspecto fundamental a tener en cuenta con las sondas lambdas es mantener la superficie del sensor lo más limpia posible. Esta sección del sensor puede presentar impurezas que impedirán su buen funcionamiento, como puede ser la prescencia de carbón.

Sensor de la sonda Lambda

En la ilustración se presenta resaltado en color naranja la zona de la sonda que posee el sensor, es decir la zona que debe estar limpia ya que ésta es la zona que entra en contacto con los gases de escape.

Incluso al comprobar ésto ya podremos tener una orientación acerca de otros fallos en el motor, por ejemplo si presentan carbón sabremos que la inyección presenta un exceso de mezcla, si observamos pequeños puntos brillantes se debe a que el motor está quemando aceite.

Por lo tanto, antes de proceder con cualquier test debemos asegurarono que la toma de gas de escape del sensor este limpia pues de lo contrario la información generada por la sonda no será la correcta.

Para realizar mediciones debemos, por todo lo explicado anteriormente, tomar en cuenta si la sonda tiene o no calefacción. Si la sonda lambda no posee calefacción nos veremos obligados a esperar unos 15 minutos antes de comenzar a realizar cualquier medición sobre ella ya que ésta no estará operativa hasta no alcanzar la temperatura necesaria para su funcionamiento, cosa que no nos ocurrira con las que poseen calefacción que las podremos medir a los pocos instantes de encendido el motor.

Tanto las sondas con o sin calefacción entregan la información a la unidad de control a través de un cable negro (en el caso de las sondas sin calefacción obviamente este será el único cable presente). Utilizaremos entonces el tester colocando el positivo al cable negro de la sonda y el negativo de éste a masa con el chasis del auto.

Si la sonda estuviese funcionando correctamente el voltaje medido debería estar en los rangos de 0,2 y 1,2 volts, por lo que deberemos utilizar un tester en selección de volts en la escala correspondiente.

El voltaje esperado con el motor moderando sin acelerar entre 800 y 900 rpm estaría situado entre 0,4 y 0,5 volts, subiendo a más de 0,8 a medida que lo aceleramos.

Si nuestras pruebas nos dan estos valores nos indicaría que la sonda esta informando el porcentaje de oxigeno del escape variando su voltaje.

Si la medición arroja otros valores inferiores a 0,3 volts al aceleramos nos encontramos ante una sonda con un mal funcionamiento.

Como lo recomendamos al comienzo de este artículo es imprescindible que la sección del sensor esté limpia, por seguridad antes de cambiar la sonda es recomendable volver a limpiarla (o limpiarla por primera vez si no lo hiciste antes) para luego colocarla nuevamente y realizar el test otra vez ya que en muchas ocasiones el problema sólo se debe a la contaminación existente en la zona del sensor, si así se tratase la ejecución de la nueva prueba nos deberá dar los voltajes en los rangos establecidos.



Fallos típicos

Entre las consecuencias de fallos en las sondas lambda podemos encontrar el encendido del testigo Check Engine, un elevado consumo de combustible, tironeos en la marcha, presencia de carbón en las bujías y humo.

Obviamente estas fallas no son siempre producidas por una falla en la sonda lambda, pero si existe posibilidad que estos síntomas se daban a ellas.

Según el fabricante de la sonda existirán recomendaciones sobre su reemplazo cada ciertos miles de kilómetros, una buena práctica es verificar los gases de escape y testear la sonda lambda cada 20.000 o 30.000 kilómetros.

Recuerde que una sonda lambda en mal estado le pude ocasionar un consumo excesivo de combustible, por lo que es ideal tener la seguridad que la sonda tiene un funcionamiento correcto.



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